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TESTIMONIO
DEL ULTIMO VIEJO DEL SIGLO
Tome
asiento secretario por favor, que me inicio en este penoso y doloroso
momento de mi agonía antes de mi muerte. Ya me voy despues de 100 años
de vida y muchas canas en mi cabeza. 100 años de progreso, guerras y conquistas.
No todo esta bien, ni todo esta mal, pero todos estamos mal, no cierto!.
Comencé mi vida trayendo progreso y finanzas al mundo; establecí contacto
con los paganos, llamados socialistas, que querían cambiar las leyes del
libre mercado; invete la polvora atómica y enseñe el vuelo de los pajaros
en los Boings, que se caen de vez en cuando; y, globalice al mundo pensando
que el dólar es el dolor de cabeza y que las guerras frias iban a congelar
la matanza.
Todo lo hecho y no hecho, lo hice por mis seres queridos, aquellos que
con devoción y lágrimas reclaman vida en este planeta, pero todos por
igual me reclaman de lo que fue, lo que es y lo que será en el futuro.
Por eso, este testamento es diferente, de la época de los dinosaurios
y cavernicolas que quiere dejar semillas para que las historias no se
repita, en la que unos tengan más y otros no.
Empiezo viendo nubarrones del siglo 21, de un mundo amalgamado por las
culturas y reprimido por sus minorías. Según los eruditos en el futuro
cobrará mayor importancia: el desarrollo sostenible y ecológico; la capacidad
de competencia económica; la justicia social; y, la democracia amparada
por el estado de derecho.
Quiero recordar a quienes han hecho de este mundo una horrorizada mirada
del futuro. A mister E.U, le dejo una enciclopedia de sexo perverso, que
muy pronto se hará para el cine computarizado. Le dejo milllones y millones
de gente libre, desde el rio Grande en el norte, hasta la Patagonia en
el sur, de una America Latina inundada por las corrientes políticas mundiales
del poder. Le dejo el asombro de la comunidad europea y los lazos de comercio
intercontinental, donde los precios son mas baratos, rompiendo las ataduras
de siglos de explotación.
A mi amigo Jelzin, destronado, en mente y salud, de la Rusia, le dejo
el secreto de las guerras galácticas y armamento nuclear, en manos
poco confiables. Le dejo milllones de los verdes dólares en los bancos
Suizos y americanos, para cuatro generaciones Jelzerinas, inclusive con
pasajes para la luna.
Que se acaben ya las guerras y las muertes, que las deudas no se pagen
y que en vez de aviones de combate se coseche trigo y maiz. Este siglo
fue de guerras y matanzas, se enseño que una mentira dicha cien veces
se hace verdad, se aprendió que unos son más que otros y que en las guerras
los que mueren son los migrantes de la gringolandia y a otros les hacen
estatuas.
Quiero de mis plegarias tengan eco en el infinito amor de los hombres,
mujeres, lesbianas y maricas, para que los daños que causa el hambre y
la violencia, sean paralizadas con la paz y la justicia. Les dejo un montón
de versos, un libro con las actas de los últimos acontecimientos de las
Naciones Unidas. No le dejo penas, ni fustraciones, les dejo alegría y
felicidad, que en este milenio se cumplan sus santas promesas, y que los
dictadores criminales paguen su fama en las celdas oscuras.
Que en el 2000 no se mueran ni el Papa, ni Fidel ni Hussein y si se mueren
les pido que los entierren en una fosa común.
En fin, se me acaban las palabras y las fuerzas, en mi imagen tengo a
otros testamenteros que esperan mis palabras y mis cosas. No se preocupen
que en los años venideros estarán presentes. A todos, los grandes y los
chicos les dejo un feliz inicio del nuevo siglo y mucha ventura y felicidad.
Siglo XXI, cargado de espectativas y conflictos. El menos malo dice: que
el siglo será terrible e inhumano. El que no cae, resbala.
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FELIZ
AÑO 2000 QUERIDA FAMILIA HISPANOPARLANTE DEL MUNDO
Por: Redacción Revista Dialogando
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